
En los últimos años hemos aprendido mucho sobre la colitis ulcerosa. Y, aunque falta mucho para saberlo todo, sabemos que seguir el tratamiento médico y acudir a revisiones periódicas pueden reducir en gran medida el efecto de la enfermedad sobre su vida.
Como sabrá, todavía no se ha encontrado la curación de para la colitis ulcerosa. Sin embargo, existen medicamentos que permiten mantener controlados los síntomas de la enfermedad, a menudo con períodos prolongados de remisión y bienestar. Lo importante es no bajar la guardia nunca.
Dos de los objetivos del tratamiento de la colitis ulcerosa son reducir la inflamación y curar la mucosa intestinal. Una vez controlada la enfermedad (en remisión), el tratamiento (en ocasiones denominado tratamiento de mantenimiento) puede reducir el riesgo de nuevo brote.
Los médicos lo denominan “tratamiento de mantenimiento” por una razón: los períodos de remisión sólo durarán generalmente si continúa tomando la medicación, aunque los síntomas desaparezcan y se sienta completamente bien. Sin medicación, la mayoría de las personas probablemente sufra una recidiva. Por ello es importante seguir el plan de tratamiento que le haya recetado el médico, independientemente de lo leves que sean los síntomas, y seguir acudiendo a las revisiones periódicas.
Objetivos del tratamiento
- Conseguir y mantener la desaparición de los síntomas
- Curar la mucosa intestinal
- Reducir o eliminar la necesidad de cirugía u hospitalización
- Mejorar la calidad de vida
- Evitar futuros brotes
- Evitar complicaciones a largo plazo