
Cuando acuda por primera vez a su médico, este analizará en profundidad con usted los síntomas que usted refiera, su estado general de salud y sus antecedentes médicos.
Esta información por sí sola no sustentará un diagnóstico. A continuación, el médico examinará las paredes internas del intestino con un pequeño tubo de fibra óptica (que actúa como una diminuta cámara de vídeo) denominado endoscopio. Este procedimiento recibe el nombre de endoscopia.
Existen tres tipos de endoscopia:
1. Si el médico sólo necesita examinar el recto (la parte más inferior del intestino), utilizará un tubo rígido para realizar una proctoscopia.
2. Si el médico sólo necesita examinar el lado izquierdo del colon, utilizará un tubo flexible para realizar una sigmoidoscopia.
3. Si el médico necesita examinar todo el colon (la parte superior del intestino), utilizará un tubo flexible para realizar una colonoscopia.
En algunas ocasiones (especialmente en momentos de muchos síntomas) sólo se explorará la parte final o izquierda de su colon, mediante la llamada colonoscopia izquierda. Sin embargo, lo más habitual es que se intente examinar el colon completo (colonoscopia completa) e incluso los últimos centímetros de intestino delgado (ileoscopia). En nuestro medio ya se emplea casi siempre un videoendoscopio flexible. Permite además la toma de biopsias.
Algunas endoscopias deben realizarse con el intestino completamente vacío, por lo que es posible que su médico le pida que restrinja la dieta y que use laxantes antes de acudir a la cita.
Es probable que se le administre un sedante para mejorar la tolerancia a la colonoscopia, aunque esto probablemente no es necesario si sólo hay que examinar el último tramo del colon (recto)
Durante una endoscopia, a menudo se toma una pequeña muestra de tejido (biopsia) de la superficie del intestino para que el médico pueda examinar las células intestinales bajo un microscopio.
Además, es posible solicitar una radiografía con contraste introducido por el ano (enema opaco), aunque está técnica está muy en desuso.
Antes de que el médico pueda confirmar un diagnóstico, deberá poder descartar una inflamación intestinal causada por bacterias o parásitos. Por este motivo es posible que le pida una muestra de heces para su examen. También es posible que le extraiga sangre para buscar signos de inflamación.
Sólo cuando el médico haya podido estudiar los resultados de una combinación de estas exploraciones podrá establecer un diagnóstico y aconsejarle el tratamiento más apropiado.
No obstante, debe tener en cuenta que, independientemente de la minuciosidad de las exploraciones y de la experiencia del médico, puede resultar difícil establecer un diagnóstico preciso después de la primera exacerbación de colitis ulcerosa. Las dudas sólo se resolverán a medida que la enfermedad progrese. Por este motivo son extremadamente importantes las endoscopias y revisiones subsiguientes.