
La colitis ulcerosa es una enfermedad diferente en cada persona, y cada paciente tendrá su propia historia. Algunos experimentarán síntomas leves que apenas les afectan, mientras que otros presentarán síntomas más intensos que alterarán su vida cotidiana. La enfermedad de algunas personas se desarrollará lentamente, mientras que la de otros será más agresiva. Algunos pacientes pueden requerir un tratamiento constante con dosis altas de la medicación y, en casos cada vez más raros, algunos pacientes pueden precisar una operación. La única constante es que si la inflamación persiste y no se controla, es más probable que empeore la colitis ulcerosa.
La mayoría de las personas con colitis ulcerosa puede y de hecho lleva una vida plena y sana. Lo consiguen en gran medida controlando su enfermedad con el tratamiento médico apropiado.