El tratamiento de la colitis ulcerosa tiene dos objetivos principales:
- Controlar los síntomas
- Curar la mucosa intestinal
El tratamiento permite que el tejido intestinal vuelva a su estado normal y ayuda a aliviar los síntomas de fiebre, diarrea y dolor abdominal.
Una vez controlados los síntomas (o en remisión), si se continúa el tratamiento (o tratamiento de mantenimiento) se reducirá el riesgo de nuevos brotes.
Lo más importante es reducir al mínimo el impacto de la enfermedad y llevar una vida normal.

